lunes, 12 de abril de 2010

Pensar

Estar tranquilo en casa, solo. Acomodado. Sólo con la luz de un flexo. Escuchar Bob Dylan y fumarte un porrito (esto último es opcional). Introducirse en la canción, en cada frase, en cada acorde, fluir con la melodía. Y pensar.

¿Pensar en qué? Pensar en tu vida, en tí. En lo que has vivido hoy y en lo que te espera mañana. Es la mejor manera de despedir un día, tranquilamente y sin preocupaciones. Se puede pensar en que mañana tienes un examen, o quieres comprarte un coche, o que quizá ella (o él) nunca vuelva más a estar a tu lado.

Nunca se deja de pensar, lo similar es dejar que la mente se descentre en otras cosas. Éste no es el caso. Sigue pensando. Engrana los profundos y misteriosos mecanismos de la mente humana.

Cuándo se desee, tranquilamente, apagar la luz, tumbarse en la cama y seguir dándole rienda suelta a tu pensamiento. Piensa siempre en positivo, en lo que se puede conseguir y que proponiéndoselo se conseguirá.

Cierra los ojos. Ahora es el momento de dejar de pensar. Escucha las últimas notas de la melodía que te acompaña esa noche. Fúndete con ella de manera que seáis sólo uno. No existe nada, sólo la música.


Buenas noches.

Bob Dylan - All along the watchtower