lunes, 21 de marzo de 2011

Felicidad


Siempre he pensado que la felicidad absoluta no existe. ¿Por qué? Porque siempre hay preocupaciones que no te dejan del todo dormir bien.

Con ésto no digo que se ceda en el intento de encontrarla, pues es el objetivo primario en esta vida.


Existen caminos para acercarse, pero siempre al final hay una valla altísima que te impide ver lo que hay más allá.


Cuándo parece que se está en lo más alto de dicha valla, hay algo que nos hace caer, y nos mantiene con los pies en el suelo.

Pienso que el punto perfecto es encontrarse justo al lado de la primera piedra que compone la muralla, aunque parezca que es posible escalarla y ver lo que hay detrás, es preferible quedarse ahí.

A veces nos cegamos con subir la valla, y esto es causa de ser una persona extremadamente ambiciosa y egoísta, porque sabemos que dónde estamos tenemos todo lo que nos rodea, ¿y si al otro lado no lo está?

Aquí ocurren dos posiciones o pensamientos, el ser ambicioso como he dicho antes, y el ser conformista. El objetivo es ser el punto medio.

Aparecerá la curiosidad de que habrá al otro lado de la valla, pero quizás es algo que realmente no queremos saber.

Lo malo de todo esto, es que no sabemos exactamente cuándo estamos en el punto que cité antes, quizás creemos que lo estamos, cuando en realidad nos quedan kilómetros para llegar. O viceversa, puede ser que nos quede un palmo para subir, y sintamos que no somos felices.

El camino de llegar hasta el muro es más largo y dificil que escalar el mismo, aunque parezca que no. Se puede pensar que la solución sería derribar el muro, pero eso sería el caos.

Lo ideal es que todo el mundo esté unido cerca de la famosa valla, y que se den cuenta todos de lo que les ha costado estar ahí, y sentirse bien respirando el ambiente que viene del otro lado.

Pero claro, eso sería una utopía.


John Lennon - Imagine




Pd. Perdón por tanto rollo, pero hoy por hoy, me siento feliz =)