domingo, 21 de noviembre de 2010

Subir

No hay que darle más vuelta de hoja. No tienes que forzar.
Supongo que me lo mereceré.
No hay nada detrás de la cortina. Por más que se quiera buscar.
El día en que aparezca algo...allí estaré.

No quiero ver lo negro, blanco
ni dulce lo salado,
pero se que en mi más profundo pensamiento
reniego y me contrasto con mi lamento.


¿Por qué hay que aguantar?
¿Por qué tengo que esperar?
¿Qué es lo que acaso hice mal...
...esta sensación que me destripa y me hipnotiza
y que me resulta tan familiar?


...no hagas que me arrepienta...


Llamar a tu casa, dar una vuelta,
tomarnos algo, ganarnos el cielo,
sólo quiero estar contigo...
Jugar a los dados, deshacer la maleta,
creernos algo, derretir el hielo,
ahora, quítate el abrigo...


Quizás me esté equivocando, quizás no se lo que hago
siempre que voy remando, siempre caigo al lago.
Todo se hace cuesta arriba, y no la podemos subir,
no la podemos subir, subir, subir, subir...


¿Por qué hay que aguantar?
¿Por qué tengo que esperar?
¿Qué es lo que acaso hice mal...
...esta sensación que me destripa y me hipnotiza
y que me resulta tan familiar?


...desentierra tu alma...


Llamar a tu casa, dar una vuelta,
tomarnos algo, ganarnos el cielo,
sólo quiero estar contigo...
Jugar a los dados, deshacer la maleta,
creernos algo, derretir el hielo,
ahora, quítate el abrigo...


Abrázame, siento tu aliento,
sígueme, ven conmigo,
entra en la habitación...
Apaga la tele, hazlo lento,
no hables, no somos amigos,
ahora no...

viernes, 5 de noviembre de 2010

Yo

Hoy me he acordado de tí. Que paradoja, puesto que nunca te vas de mi lado. No hay noche en la que duerma ni mañana en la que me levante pensando en tí. Los momentos contigo ni han sido buenos ni malos, simplemente momentos. Se que es necesario que estés en mi vida, por eso se que nunca te irás de ella. Sabía que desde el momento en que te conocí, nunca te alejarías de mi. Ahora que lo pienso...lo agradezco. Gracias a tí he aprendido muchas cosas. Soy más maduro, encajo mejor los golpes de la vida y soy más humano. No te pido que te vayas, te lo he pedido más de una vez (dos, tres...cientos) pero no quiero que te vayas. Porque tengo miedo de si te vas, no vuelva a ser el "yo" que soy ahora. Podría decirse que te quiero, pero no es amor. Eres mi mitad y eso es lo que importa. No se lo que habría echo sin tí. Recuerdo las noches eternas tocando canciones de The Beatles, o aquellas tardes fogosas en la que descargabamos toda nuestra pasión. No quiero olvidar eso. Aunque me duela reconocerlo, me gusta que estés en mi vida.

Ahora sólo pido una cosa: se que es imposible, pero lo necesito. Déjame vivir. Déjame en paz. No actúes, deja que actúe yo por tí. No puedes estar encima mía. Yo sí tengo que estar encima tuya. No seas una droga, porque no lo eres. Eres parte de mí, y lo serás siempre. Pero a partir de ahora, quiero mandar yo, no tú.