
Persigue la araña.
Persíguela e intenta atraparla.
No tengas miedo es inofensiva.
No te demores, no te entretengas. Sólo céntrate en ella.
No busques ayuda, debes hacerlo solo.
Ella sólo te hará bien.
Ya la tienes, intenta cogerla.......
¡Despierta!
No existe la araña, aunque creías que estaba correteando por tu casa ahora mismo. Es más jurarías que la has visto.
La próxima vez que te vea, serás mía.