Ayer fué sábado, por tanto salí.
Cada vez se hace más y más monótono, y más siendo un pueblo tan pequeño como el mío.
Ir de juerga allí se resume en lo siguiente:
- Botellón (ato se le llama) en una plazoleta hasta las tantas. Existe la variante de irse a casa de alguien. Yo prefiero lo último, pues en la plazoleta siempre está el coche cutre-tuning con el maletero lleno de "bombos y trompetas" para la música (¿?) de moda. Vale, es una afición y al que le guste, vale, pero sigo sin verle sentido. Además detesto el "chimpumchimpum". Pero vale, para gustos los colores. Por lo menos en la casa de alguien nos escuchamos cuando hablamos. Y aquí se crea la nueva variante de quedarse hasta muy tarde, y más si hay lugar para donde poner el huevo si hay que dormir. Ésto último es definitivamente lo que más me gusta.
- Pubs: más "música" y beber y beber (y lo que no es beber, para algunos). Personalmente yo voy a uno, que pone música de la que me gusta (aunque demasiado bajita) y se puede hablar con la persona al frente tuya sin tener que pegarte a su oreja y dar voces.
- Fin, que puede ser de diversos tipos: 1. Dormir, sólo o con alguien. 2. No dormir, seguir la fiesta hasta desayunar. 3. No dormir, seguir la fiesta hasta el otro día entero. 4. Potar y estar muriéndose toda la noche. 5. La noche ha ido mal y se ha abusado de lo inabusable.
En ciudades más grandes, hay más variedad, aunque supongo que en mi caso será igual.
En otra entrada hablaré de los medios para divertirse de la gente.
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